Luis García Montero, Mañana no será lo que Dios quiera

Énoncé

Será feliz así
La historia se desarrolla en España en los años 20.
« El vitalismo de Pedro adquirió desde muy niño un ingenioso poder teatral. Utilizado en los momentos oportunos, le servía para seducir y le ayudaba a plantear los asuntos más difíciles de forma poco tormentosa. Acababa de cumplir trece años cuando se arrodilló un día delante de su padre y con voz muy sincera, muy convincente, confesó que no quería ir más a la escuela. Te pido, por favor, que no me obligues a ir a la escuela. Si quieres, me matas, mátame, pero no me mandes a la escuela. El pedagogo Pedro González Cano no se asustó con la demanda de su hijo, mantuvo la calma, evitó las palabras de enfado o la memoria familiar de los muchachos campesinos que habían llegado a labrarse un porvenir(1) gracias al estudio. El trabajo era, por supuesto, una forma muy digna de hacerse un hombre. No había que perder los nervios, y mucho menos formar un escándalo. –Si no estudias, Pedro, tienes que trabajar. En esta casa, todos trabajamos. Tu madre se ocupa de las tareas de la casa, yo doy mis clases, Manolo y Maruja estudian. Dejó que su hijo meditara por unos días la decisión, y cuando reafirmó su voluntad de abandonar la escuela, fue en busca de un amigo que regentaba cerca de casa un taller de automóviles. Explicó el problema que había surgido con Pedrito y le pidió trabajo para él. Sabía lo que estaba haciendo, aún no renunciaba a la esperanza de que su hijo volviese a los libros, pero le parecía poco conveniente adoptar una solución autoritaria. –No quiero que le pagues nada. Mándale los trabajos más sucios, más duros. Sólo me interesa que aprenda lo que significa trabajar, que valore bien(2) lo que supone dejar la escuela. El niño no se asustó del trabajo que le encargaron en el taller, ni se avergonzó de ponerse un mono(3) y de mancharse las manos de grasa, mientras sus amigos seguían peleándose en el pupitre con las matemáticas o con los nombres de los reyes medievales y de los ríos de España. Un día en el que estaban los padres asomados al balcón, viendo cómo los niños del barrio jugaban a la pelota y hablando con preocupación sobre el futuro de su hijo, Pedro pasó por la calle con un motor al hombro, lo dejó en el suelo, saludó y se puso a jugar con sus amigos. Está bien, María, está bien, dijo el padre, consolando a su mujer. Esto demuestra que se siente convencido de lo que quiere, que no le da vergüenza ser un trabajador. Será feliz así. Entonces empezó a hacer planes, pensó en reunir algo de dinero para enviarlo a Alemania, un país moderno donde era posible estudiar especialidades técnicas. Ya verás, María, se desenvolverá(4) muy bien entre máquinas, puede ser encargado de una buena fábrica. Alemania era entonces el ejemplo a seguir, el paraíso de la confianza progresista, la solución de todos los males, la mejor opción para encauzar el porvenir(5) de un hijo difícil. Hablar del futuro es una costumbre temeraria de los seres humanos, que necesitan soñar, discutir, hacer planes, cubrir el pozo sin fondo del tiempo, tejer la tela de araña de la ambición y la esperanza. En esa tela van quedándose pegados los buenos deseos, las fotografías, los rencores, las lealtades, la luz encendida en la ventana de una casa familiar y la rueda loca de los destinos particulares. »
Luis García Montero, Mañana no será lo que Dios quiera, 2009

I. Compréhension du texte
1. Cita los rasgos característicos de Pedro con tres elementos sacados del texto.
2. «No me obligues a ir a la escuela.» Encuentra en el texto una expresión equivalente.
3. 
¿Cómo reaccionó el padre?
a) se quedó tranquilo
b) tuvo miedo
c) no se enfadó
d) armó un escándalo
Elige las respuestas correctas apoyándote en el texto.
4. Cada uno tiene su papel en esta casa. Muéstralo citando tres ejemplos concretos sacados del texto.
5. El padre tomó tres decisiones. Cítalas.
6. ¿Cómo se sintió Pedro en el trabajo? Entresaca dos elementos para contestar la pregunta.
7. La decisión de Pedro convenció a su padre. Apunta cuatro elementos que lo justifican.
8. El final del texto evoca una preocupación de carácter universal. Entresaca dos elementos que lo ilustran.
II. Expression personnelle
1. «No quiero que le pagues nada. Mándale los trabajos más sucios, más duros. Sólo me interesa que aprenda lo que significa trabajar, que valore bien lo que supone dejar la escuela». Apoyándote en esta frase, explica y comenta la actitud del padre frente a la decisión de su hijo (unas doce líneas).
2. Imagina los argumentos de Pedro al contar su primera experiencia profesional a sus amigos (unas doce líneas).
III. Traduction
1. Traduire depuis «Acababa de cumplir…» jusqu'à «…hacerse un hombre.» . (série L)
2. Traduire depuis «El niño no se asustó…» jusqu'à «…los ríos de España.» . (série S)
(1)Labrarse un porvenir : se construire un avenir.
(2)Que valore bien : que sea consciente de.
(3)Ponerse un mono : enfiler un bleu de travail.
(4)Desenvolverse : se débrouiller.
(5)Encauzar el porvenir : orienter l'avenir.

Corrigé

Les conseils de l'enseignant
Se souvenir que acabar de signifie « venir de ». L'obligation, en espagnol, se dit tener que + infinitif. Attention à la concordance des temps au passé et à l'utilisation du subjonctif imparfait.
I. Compréhension du texte
1. Pedro es un chico muy listo con «un ingenioso poder teatral» que le servía para convencer a su padre sobre cosas importantes. Es también «sincero» y «convincente» . Sólo tenía trece años que «acababa de cumplir» .
2. «No me obligues a ir a la escuela». He aquí una expresión equivalente sacada del texto «no me mandes a la escuela» .
3. El padre se quedó tranquilo «mantuvo la calma» , no se enfadó «evitó las palabras de enfado» .
4. Cada uno tiene su papel en esta casa. Los tres ejemplos concretos siguientes lo muestran «Tu madre se ocupa de las tareas de la casa» , su padre «da clases» «Manolo y Maruja estudian» .
5. El padre tomó tres decisiones. Primero, «Dejó que su hijo meditara por unos días la decisión» , luego «fue en busca de un amigo que regentaba cerca de casa un taller de automóviles» , y por fin «le pidió trabajo para él» .
6. Pedro se sintió muy bien en el trabajo. Los dos elementos siguientes lo confirman «El niño no se asustó del trabajo que le encargaron en el taller» , «ni se avergonzó de ponerse un mono y de mancharse las manos de grasa» .
7. La decisión de Pedro convenció a su padre. Cuatro elementos del texto lo justifican: «Esto demuestra que se siente convencido de lo que quiere» , «que no le da vergüenza ser un trabajador» , su padre «empezó a hacer planes» , «pensó en reunir algo de dinero para enviarlo a Alemania» .
8. El final del texto evoca una preocupación de carácter universal. Dos elementos lo ilustran «Hablar del futuro es una costumbre temeraria de los seres humanos» , «necesitan soñar, discutir, hacer planes, cubrir el pozo sin fondo del tiempo, tejer la tela de araña de la ambición y la esperanza» .
II. Expression personnelle
1. «No quiero que le pagues nada. Mándale los trabajos más sucios, más duros. Sólo me interesa que aprenda lo que significa trabajar, que valore bien lo que supone dejar la escuela».
Después de leer el texto y de leer estas frases, nos damos cuenta de la actitud inteligente del padre frente a la decisión de su hijo. Su reacción recalca el respeto hacia con Pedro. No se pone furioso al enterarse de sus ganas de dejar el colegio. Todo lo contrario, le escucha, acepta no mandarle en clase pero en cambio, el chico debe respetar ciertas condiciones entre las cuales la de trabajar como cada miembro de la familia. Lo que quiere el padre es que su hijo le convenza de que ha tomado la buena decisión. Es un padre comprensivo e indulgente. En ningún momento, se enfada. Tampoco se asusta.
En cambio, va a poner a prueba a su hijo pidiendo a su amigo que no le pague y que lo trate como un mecánico normal. El muchacho se encarga de las tareas más difíciles y lo hace sin rechistar. Su padre quería que se diera cuenta de la realidad del mundo profesional que suele ser mucho más duro que el mundo de los estudios. A pesar de su edad, Pedro parece sensato y sobre todo muy valiente porque nunca se queja de sus tareas laborales. Al contrario, le gusta trabajar y se encuentra bien en el trabajo. Es consciente de lo que ha hecho y consigue convencer a su padre. El chico muestra empeño en trabajar bien y bien se ve que el padre ha entendido el mensaje. Sin lugar a dudas, el padre acepta la decisión de su hijo. Al final del texto, intenta encontrar una solución para que su hijo tenga un buen trabajo con responsabilidades y para conseguirlo, tiene que mandarle en Alemania, un país «moderno» .
A modo de conclusión diré una cosa: el padre insistió para que su hijo conociera todos los aspectos de la vida laboral. Deseaba que su hijo se animara para empezar de nuevo los estudios pero en vano puesto que a Pedro no le molestaba en absoluto trabajar en el taller. Se nota una relación muy cómplice con su padre, una relación de respeto mutuo. Cumple su deber de padre e intenta comprender los verdaderos motivos de su decisión. Nunca pierde el control. Está satisfecho de la actitud de su hijo. Yo creo que lo único que le preocupa es labrar un porvenir bueno a su hijo Pedro y que sea feliz.
2. He aquí los argumentos que da Pedro al contar su primera experiencia profesional a sus amigos.
Amigos: Cuéntanos lo que haces en el taller. ¿No lamentas tu decisión?
Pedro: En absoluto. Soy feliz y me encanta. Me lo paso mejor al trabajo que cuando estaba al colegio. Sentado todo el santo día, me aburría como una ostra, no entendía nada de lo que decían los profesores. En cambio ahora, estoy muy atento y escucho los consejos de mi jefe. Prefiero hacer lo que hago y no os envidio. Me siento útil. Antes, no me sentía a gusto en clase, no progresaba. Ahora cuando estoy en el taller tengo sed de aprender y por consiguiente me gusta reunirme con mis compañeros para trabajar. Os lo digo de verdad, para mí es una excelente formación y me da igual si de momento no me pagan. Sé que dentro de poco, me contratarán y ganaré un poco de pasta. No lamento la decisión que he tomado porque estoy convencido de que seré un buen mecánico, cuanto más grasa tengo más contento estoy. No os podéis imaginar los coches que veo. Soñamos todos con ver un coche de marca Lincoln pues el otro día, ayudé a mi compañero y cambiamos el aceite. Aprovechó la ocasión para enseñarme el motor y me quedé alucinado. Era impresionante.
Pedro siguió contando cosas frente a la mirada admirativa y estupefacta de sus amigos.
Pedro: Me lo paso muy bien. Cuando me levanto lo hago con ganas y no me paso horas pensando en lo que voy a hacer durante todo el día. Me animo, me ducho y voy a pie hasta el taller. El otro día, me puse a cantar lo que, nunca hacía antes. Soy activo y no pienso volver al colegio. Prefiero trabajar y este mundo no me asusta. Soy ambicioso y me empeñaré en ir lo más lejos posible para luego encargarme de una fábrica. ¿Qué os parece?
Amigos: Todos estamos atónitos porque eres diferente del Pedro que conocimos al colegio. Tienes razón. Te las arreglas muy bien. Es una buena decisión pero que no se te ocurra olvidarnos. Cuando puedas, ven a vernos. La próxima vez, seremos nosotros quienes te contaremos un montón de cosas. Tenemos que irnos. Un beso a tu familia.
Pedro: De acuerdo. Hasta luego.
Y se fue silbando una melodía famosa.
III. Traduction
1. Il venait d'avoir treize ans quand il s'agenouilla un jour devant son père et avec une voix très sincère, très convaincante, il avoua qu'il ne voulait plus aller à l'école. Je te demande, s'il te plaît, de ne pas m'obliger à aller à l'école. Si tu veux, tu me tues, tue-moi, mais ne m'envoie pas à l'école. Le pédagogue Pedro González Cano ne s'inquiéta pas de la demande de son fils, il resta calme, il évita les mots de colère ou la mémoire familiale des jeunes paysans qui étaient parvenus à se construire un avenir grâce aux études. Travailler était, sans doute, une façon très digne de devenir un homme.
2. Le gamin n'eut pas peur du travail qu'on lui confia à l'atelier, et il n'eut pas non plus honte d'enfiler un bleu de travail et de se salir les mains de graisse, pendant que ses amis continuaient à se battre sur le pupitre avec les mathématiques ou avec les prénoms des rois médiévaux et des fleuves d'Espagne.