Texte de Lorenzo Silva

Énoncé

La central nuclear
« Aquel viernes lo dedicamos a recorrer la zona, como antes nuestros compañeros, pero sin el uniforme, fingiendo ser unos forasteros que hacían turismo. Comprobamos que la comarca(1), al menos en primavera, era óptima a esos efectos. La vegetación era abundante, los ríos bajaban con bastante agua, y las flores silvestres brotaban por doquier(2). Los pueblos eran a la vez típicos y atildados(3) y en especial el más cercano a la central nuclear que recibía la parte del león de los cuantiosos impuestos locales que debían satisfacer sus propietarios. Tenía aceras de granito, fuentes de mármol, templetes, galerías cubiertas de rosales. La quimera del oro(4) en versión átomo. No podía negarse que habían aprovechado para hacerse un entorno acogedor. Pero lo que Chamorro y yo intentábamos no era recoger estampas campestres o de pueblecitos encantadores sino pistas para tratar de esclarecer una muerte que cada vez nos atrevíamos menos a calificar de homicidio. Cenamos en un mesón, y aprovechando que el camarero que nos atendía parecía bastante comunicativo, le sonsacamos(5) sobre el impacto que había producido en el pueblo la muerte del ingeniero de la central nuclear. Nadie le conocía mucho, aparte de sus compañeros, pero entre lo poco que ellos contaban y la siempre incontrolable imaginación popular corrían ya fantásticas historias acerca del suceso. Lo peculiar era que ninguna implicaba en lo más mínimo a la central. Con extrema cautela traté de obtener la opinión que sobre ella tenía el camarero. – ¿Qué voy a decirle yo? – me advirtió con franqueza. A mí me da de comer, como a casi todos aquí. Si no fuera por ella este pueblo sería como uno de esos medio fantasmas que se ven en los documentales de la tele, con todos los jóvenes fuera y las casas cayéndose a pedazos encima de los viejos. Fíjese en esto en cambio. Todo limpio, las calles y las plazas en condiciones, una biblioteca nueva, buenos chalés, y el dinero moviéndose y dando gusto a la gente. Como a muchos, al principio me jodía que vinieran aquí, con sus cochazos y su aire de superioridad. Pero ahora ya nos conocemos todos, jugamos al dominó y hasta yo me he comprado un coche alemán. No tan bueno como los suyos, claro, pero alemán, oiga. – ¿Y no le preocupa todo eso de la radioactividad? – objeté. – ¡Qué coño(6)! Es como el colesterol. Yo no me asusto con esas pamplinas(7). El colesterol, la radioactividad, el ácido úrico. ¿Que te matan poco a poco? Joder(8), la vida te mata poco a poco. Si el colesterol me trae al fresco(9), y lo llevo en la sangre, ya ve usted la radioactividad. Mientras le escuchaba, pensé que se estaba perdiendo una idea para una campaña publicitaria agresiva de la energía nuclear. Harto discutible, sin lugar a dudas, pero qué publicidad no lo es. Preguntamos al camarero por un lugar donde ir a tomar una copa. Nos ofreció tres posibilidades y entre ellas nos recomendó un pub o discoteca llamado, no sin cierta zumba(10), Uranio. »
Lorenzo Silva, El alquimista impaciente, 2000

I. Compréhension du texte
1. ¿Quiénes son el narrador y Chamorro?
2. ¿A qué han venido a este pueblo?
3. «A mí me da de comer como a casi todos aquí». «¿Y no le preocupa todo eso de la radioactividad?».
¿En qué evidencian estas dos frases el sentido del texto?
II. Expression personnelle
1. Analiza y comenta la personalidad y los sentimientos del camarero.
2. ¿Te parece compatible el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente?
Valiéndote de ejemplos precisos da tu opinión y argumenta.
III. Traduction
Traduire depuis «¿Qué voy a decirle yo?…» jusqu'à «… Fíjese en esto en cambio».
(1)La comarca : la région.
(2)Brotaban por doquier : nacían por todas partes.
(3)Atildado : coquet, bien tenu.
(4)La quimera del oro : l'illusion, la fièvre de l'or.
(5)Sonsacar : tirer les vers du nez.
(6)¡Coño! : juron.
(7)Una pamplina : una tontería.
(8)Joder (vulg.) : merde !
(9)Me trae al fresco : je m'en fiche.
(10)No sin cierta zumba : no sin cierta ironía.

Corrigé

I. Compréhension du texte
1. El narrador y Chamorro son dos investigadores quienes averiguan los efectos de la central nuclear y las consecuencias humanas y naturales. La meta de estos dos hombres es impedir toda forma de «homicidio» que lleva a la muerte segura de la naturaleza y cuyos efectos son nefastos para los hombres. Son anónimos «sin el uniforme, fingiendo ser unos forasteros que hacían turismo», no quieren que la gente los reconozca y así podrán conseguir las informaciones más fiables posibles.
2. Han venido a este pueblo para aclarar el asunto de la muerte del ingeniero de la central nuclear y saber con claridad la relación que tiene con ésta. Quieren que cada uno tome sus responsabilidades y acabe con la idea de matar poco a poco el medio ambiente en cambio de un desarrollo económico importante. El autor enumera con ironía las virtudes «la químera del oro en versión átomo» y el aspecto acogedor de los pueblos cercanos a la central nuclear entorno acogedor, «pueblecitos encantadores». Nos brinda una visión de lujo de los pueblos «aceras de granito, fuentes de mármol, templetes, galerías cubiertas de rosales». Vienen a recoger testimonios contra los perjuicios de la central pero en cambio, nadie la implica «ninguna implicaba en lo más mínimo a la central». Se nota que es un asunto delicado porque las preguntas se hacen con mucha precaución «extrema cautela».
3. «A mí, me da de comer como a casi todos aquí»
«¿Y no le preocupa todo eso de la radioactividad?»
Estas frases evidencian el sentido del texto puesto que pone de realce la evolución importante y positiva de la economía de un pueblo y de una región gracias a la implantación de la central. El desarrollo económico se explica con un auge de las propuestas de trabajo y es de suponer de los sueldos también. El camarero adopta aquí una actitud fatalista y afirma que de una manera u otra, todos acabaremos muriendo que sea por la radioactividad o por el colesterol etc. Esta reacción se emparenta con una falta de responsabilidad frente a un problema que está volviéndose dramático para el futuro. No se da cuenta de las consecuencias dramáticas. Existe una especie de chantaje económico: en cambio de dinero y de infraestructuras más modernas, la gente es ciega frente a los problemas que genera la central.
II. Expression personnelle
1. El camarero aparece como una persona simpática, cordial y amable. Es comunicativo. Lo que resalta de su manera de hablar con los hombres es su franqueza. Pero nos damos cuenta de que oculta los eventuales efectos destructores de la central frente a los humanos y frente al medio ambiente. Sin embargo, esta actitud ciega puede desembocar a la destrucción progresiva de la naturaleza. Pero aquí, el camarero evidencia el hecho de que la central nuclear es una fuente económica importante y que muchas personas viven mejor desde que está establecida cerca del pueblo «todo limpio, las calles y las plazas en condiciones, una biblioteca nueva, buenos chalés, y el dinero moviéndose y dando gusto a la gente». La población cuenta con el provecho sin vigilar a la explotación peligrosa de la central «yo no me asusto con esas pamplinas. El colesterol, la radioactividad, el ácido úrico. ¿Qué te matan poco a poco? […] Si el colesterol me trae al fresco, y lo llevo en la sangre, ya ve usted la radioactividad». El camarero adopta una actitud negligente. Podría ir transformándose en algo más destructor «la vida te mata poco a poco». Aquí, tiene una reacción individualista, egoísta. Además, nadie parece luchar para la protección del entorno.
2. El desarrollo económico sigue su evolución desde que los hombres se han dado cuenta de su importancia. Durante siglos hubo pocas repercusiones sobre el medio ambiente. Pero desde hace ya varios años, estamos comprobando que la naturaleza está pagando el pato de las negligencias, de los abusos de los humanos.
En el siglo xv, fueron los hombres quienes conquistaron los mares y quienes trajeron especies, oro y otras mercancías. Construyeron barcos, perfeccionaron la ciencia y el conocimiento de la especie humana. Hoy en día, estas naves transportan la riqueza del mundo actual: el petróleo, por ejemplo, deteriora la naturaleza contaminando el mar y las costas. El provecho a todo coste acelera las cadencias de producción. Los yacimientos, los cultivos, los medios naturales se agotan. Especies animales y vegetales están desapareciendo. En Amazonia como en otras partes, la desforestación es una de las catástrofes naturales más graves. Lo peor es que es orquestada por la mano del hombre en nombre del provecho económico. Bastaría con hacer pocas cosas. En África, algunos países van desarrollándose económicamente. Su auge es tímido pero conservan un profundo respeto por la naturaleza. Esos hombres y esas mujeres conocen el hambre y las privaciones. Ignoran la opulencia del bienestar material que conocen los países ricos. Están atentos a la protección de la tierra que les alimenta.
El desarrollo económico tal y como lo practicamos en los países ricos no permite, de momento, preservar la naturaleza. Quizás no sea incompatible: basta con hacer lo posible para que el desarrollo económico se adapte a las capacidades naturales de nuestro medio ambiente y que dejemos de buscar el provecho a todo coste.
III. Traduction
« Que voulez-vous que je vous dise ? » m'avertit-il avec franchise. Grâce à elle, j'ai de quoi manger comme presque tout le monde ici. Sans elle, ce village ressemblerait à l'une de ces villes à moitié fantômes que l'on voit dans les documentaires à la télévision, avec tous les jeunes dans la rue et les maisons tombant en ruine sur les vieux. Au lieu de cela, regardez.