Texte de Julio Llamazares

Énoncé

Mi primer viaje a León
« Cuando cumplí diez años, mi padre se acordó de la promesa que me había hecho el año antes y me llevó a León. Fuimos un sábado por la mañana, en el coche de linea de las ocho, y volvimos por la tarde cargados de regalos y de paquetes para mi madre y yo lleno de una extraña confusión. Era la primera vez en mi vida que veía una ciudad. […] Lo mejor de aquel primer viaje, el primero que los dos hacíamos juntos y el primero que yo hacía a la ciudad, mi padre lo había dejado para la tarde, seguramente para que lo degustara con calma y para que lo guardara siempre entre los mejores recuerdos que la vida me había de deparar: la Catedral. Si era lo que quería, acertó. La Catedral era un sueño, una fotografía, un decorado de cine alzado en medio de la ciudad. Así, como un decorado, fue como entró en mi memoria y cómo la recuerdo ahora mirando esta vieja foto que mi padre y yo nos hicimos delante de ella, él con su traje de rayas y yo con las botas nuevas que acababa de comprar, aunque, desde aquella tarde, la he vuelto a ver muchas veces. Porque como en un decorado de cine, fabuloso y bellísimo y terrible a la vez, me sentí cuando entré en ella y cuando, de repente, me di cuenta de que había perdido a mi padre y de que estaba solo en la Catedral. No lo olvidaré jamás. Aquellos cinco minutos (no debieron de ser más) se me hicieron tan largos que me parecieron una eternidad. Mi padre y yo, después de hacernos la foto, habíamos entrado en la Catedral y yo me había quedado tan deslumbrado(1) que todavía no había conseguido reaccionar. Pero mi padre me enseñó en seguida cómo había que mirarla: no hacia lo alto, como hacía toda la gente y como yo estaba haciendo también, sino al revés, hacia abajo, en el fondo del agua de la pila(2) que había junto a la puerta y en la que, como en la de la iglesia de Olleros, la gente se santiguaba antes de desperdigarse entre las columnas que sostenían el techo de aquella fabulosa fundición. Aquella imagen me deslumbró aún más. Era como si la Catedral se hubiese dado la vuelta, como si, de repente, se hubiese inundado de agua y las vidrieras(3) se reflejaran en ella como los árboles en el río cuando en verano nos íbamos a bañar. Si se movía el agua, además, tocándola con el dedo o soplándola suavemente para agitarla, las vidrieras temblaban como los árboles llenándola de colores y convirtiendo la pila en caleidoscopio tan deslumbrante como el de la Catedral. Hechizado(4) por aquel juego, metiendo el dedo en el agua para ver cómo todo temblaba y cómo las vidrieras se rompían en millones de partículas de luz, estaba yo aquella tarde, absorto como en el cine o como en un sueño fantástico del que pronto habría de despertar, cuando, de repente, alcé la vista y vi que mi padre no estaba ya junto a mí. Sobresaltado, miré a mi alrededor: varias personas entraban, y salían por la puerta, pero ninguna era él. Tampoco estaba entre las columnas, ni en los bancos, ni en los confesionarios ante los que algunos hombres esperaban arrodillados su absolución. Asustado, comencé a pedir la mía, como si imaginara que había cometido un pecado, mientras empecé a buscar a mi padre entre los claroscuros de las velas y los reflejos de las vidrieras que a esa hora ya inundaban la nave principal. Me sentía perdido, asustado, solo, huérfano en la Catedral. Prácticamente la había dado la vuelta sin encontrar a mi padre por ningún lado y estaba a punto ya de romper a llorar cuando, de repente, alguien me cogió del brazo y tiró de mí hacia atrás. Era él, que también me estaba buscando y que, a juzgar por la expresión de su cara, estaba aún más asustado que yo. »
Julio Llamazares, Escenas del cine mudo, 1994

I. Compréhension du texte
1. ¿En qué fue, ese sábado, un día particular para el narrador?
2. ¿Qué imágenes guardó de la catedral?
3. ¿Cómo había que mirar la catedral según el padre?
4. ¿Qué les pasó al final de la visita? y ¿por qué?
II. Expression personnelle
1. «Porque como en un decorado de cine, fabuloso y bellísimo y terrible me sentí cuando entré en ella.»
Diga lo que revela esta frase del carácter del niño.
2. Un lugar, un libro, una película, una experiencia pueden impresionar para siempre a un niño. Ilustre esta afirmación con un ejemplo preciso.
III. Traduction
Traduire le passage : « No lo olvidaré… reaccionar ».
(1)Deslumbrado : ébloui.
(2)Pila : bénitier.
(3)Vidrieras : vitraux.
(4)Hechizado : envoûté.

Corrigé

I. Compréhension du texte
1. Ese sábado fue particular para el narrador. En primer lugar, era el día de su cumpleaños «diez años» y su padre le llevó por primera vez en una gran ciudad, León. Cumplió con la promesa que hizo a su hijo cuando tenía nueve años «el año antes». Cogieron el autobús «el coche de línea» por la mañana y volvieron por la tarde «cargados de regalos y de paquetes para mi madre». Por otra parte y a todas luces, esta experiencia le conmovió, le trastornó y le impresionó mucho «una extraña confusión». Es importante subrayar que fue un día especial para el chico ya que era también la primera vez que viajaba solo con su padre «el primero que los dos hacíamos juntos». Lo que llama la atención es la manera con la que el padre preparó la visita. Lo hizo con minucia, con cariño puesto que quería que su hijo aprovechara del momento y que se acordara siempre de su primer viaje a León «para que lo degustara con calma y para que lo guardara siempre entre los mejores recuerdos». Lo consiguió con éxito «acertó».
2. El narrador guardó un montón de imágenes de la catedral. Es un monumento precioso «bellísimo» que se encuentra en medio de la ciudad, es algo excepcional y maravilloso «fabuloso» por su belleza y su grandeza. Es como una tarjeta postal, algo que parece inaccesible «un sueño, un decorado de cine». Suponemos que vivían en un pueblo muy ajeno a las grandes ciudades. El hecho de llegar a León y ver un monumento tan importante es impresionante para un niño tan joven. Esta experiencia quedó grabada en su memoria y lo recuerda con mucha emoción.
3. Según el padre del narrador, había que mirar la catedral de una forma muy precisa.Todo el mundo solía ver el monumento alzando la vista pero su padre se negaba a hacerlo así y aconsejó a su hijo que lo observara con la mirada hacia abajo. Pensaba que la mejor manera de mirarlo era a través del agua de la pila. Así es como el niño logró tener otra interpretación de la fundación «era como si la catedral se hubiese dado la vuelta», era un punto de vista más poético y mágico «[…] las vidrieras se reflejaran en ella como los árboles en el río». Era un medio diferente para ver la catedral, no la miró como un monumento inmóvil sino como algo que puede moverse con una paleta de colores «las vidrieras temblaban como los árboles llenándola de colores y convirtiendo la pila en caleidoscopio». El padre era una persona sensible que se empeñó en dar una imagen diferente de la que se suele tener de la catedral e insistió sobre el aspecto mágico e inolvidable del monumento.
4. Al final de la visita, pasó un acontecimiento desagradable para el padre y su hijo. Abstraído por lo que estaba haciendo, el chico no se dio cuenta de que su padre ya no se encontraba al lado suyo «mi padre ya no estaba junto a mí». El muchacho estaba jugando con el agua y estaba totalmente atraído por lo que veía, las cosas le parecían increíbles y fuera de la realidad. Y cuando alzó la vista, buscó a su padre por todas partes «entre las columnas, los bancos, los confesionarios» pero en vano «varias personas entraban, y salían por la puerta, pero ninguna era él». Era posible que su padre hubiera seguido la visita convencido de que su hijo estaba muy cerca de él. El chico estaba muy asustado, aterrorizado, se sentía «huérfano, perdido». Pero todo se acabó sin drama y de manera muy positiva. El niño estaba a punto de desplomarse llorando «romper a llorar» cuando su padre le encontró, aliviado, y le «cogió del brazo y le tiró hacia atrás». Ambos estuvieron buscándose durante un rato. Bastó con unos minutos de descuido para que ocurriera este incidente, al final, sin gravedad.
II. Expression personnelle
1. «Porque como en un decorado de cine, fabuloso y bellísimo y terrible me sentí cuando entré en ella.» Esta frase revela de manera pertinente el carácter del niño. El rasgo más evidente que se destaca de él es su curiosidad impetuosa. No hay que olvidar que es muy joven y que uno de sus deseos era descubrir una ciudad. Esta virtud es rara para un niño de esta edad puesto que los jóvenes suelen dedicarse a otras aficiones o suelen tener otras preocupaciones. Podemos deducir que lo que quiere es ensanchar su cultura, saciar su curiosidad. Merced al retrato que nos hace el narrador, nos imaginamos que cuando era niño era hincha de cine puesto que se refiere mucho a los decorados de películas. Me parece que este viaje le procuró mucha emoción, lo notamos con la enumeración de adjetivos «fabuloso, bellísimo». Es entusiasta. Se pasó mucho tiempo soñando con ver la catedral, con descubrir una ciudad grande. Es un niño sensible a la magia de un lugar. También está muy unido con su padre, les gusta compartir experiencias o cosas juntos y la visita de la catedral era uno de esos momentos privilegiados.
«Terrible» expresa el temor que experimentó frente a la grandeza de la catedral. También puede poner de realce el impacto muy fuerte que sintió cuando entró en ella. Aparece como un joven emotivo. Es atento ya que su impulso al regresar a su casa con su padre es llegar los brazos llenos de regalos. No es egoísta, es su forma de compartir un momento inolvidable.
2. Un lugar, un libro, una película, una experiencia pueden impresionar para siempre a un niño. Vamos a ilustrar esta afirmación con un ejemplo preciso. Cuando era niña, me gustaba mucho cantar. Soñaba con encontrar a mis artistas favoritos y con participar a un concurso de canciones. Un día, mi padre vio un anuncio en el periódico. Me dijo que los productores de un programa de televisión estaban buscando a niños de 10 o 12 años para interpretar la canción de un dibujo animado. Había que pasar un «casting» en Madrid, la capital. Era una experiencia genial pero vacilaba en aceptarla. Mi padre tuvo un papel decisivo en mi decisión e insistió para que me inscribiera al concurso. Encontró los argumentos justos para convencerme y animarme. Confiaba en mí y no podía defraudarle. Así fue como acepté y participé al «casting». Cuando llegué en el estudio en la Gran Vía de Madrid, me quedé alucinada. Nunca había visto tantas luces, tantos proyectores. Todo me parecía inmenso. Me sentía desorientada. Observaba con mucha atención a la gente que me rodeaba. Todos iban a lo suyo, daban la prueba de un gran profesionalismo. Un hombre altísimo se acercó a nosotros y nos saludó. Era el responsable del «casting» y nos invitó a sentarnos y a esperar que su asistente nos llamara. Me quedé sin voz, mi corazón palpitaba porque me estaba dando cuenta de que era una experiencia difícil, era un reto impresionante. No conseguí el ensayo porque me puse muy nerviosa. Sigo recordando este episodio de mi vida puesto que fue el inicio de mi vocación artística: productora de los programas infantiles.
III. Traduction
Je ne l'oublierai jamais. Ces cinq minutes-là (ça n'a pas dû être davantage) m'ont semblé si longues que cela m'a paru une éternité. Mon père et moi, après nous être pris en photo, étions entrés dans la cathédrale et j'étais resté si ébloui que je n'avais pas encore réussi à réagir.