Héctor Abad Faciolince, El olvido que seremos

Énoncé

Un médico contra el dolor…
« El sufrimiento yo no empecé a conocerlo en mí, ni en mi casa, sino en los demás, porque para mi papá era importante que sus hijos supiéramos que no todos eran felices y afortunados como nosotros, y le parecía necesario que viéramos desde niños el padecimiento(1), casi siempre por desgracias y enfermedades asociadas a la pobreza, de muchos colombianos. Algunos fines de semana, como no había clase en la Universidad, mi papá los dedicaba a trabajar en barrios pobres de Medellín. Recuerdo que en algún momento remoto de mi infancia llegó a la casa un gringo alto, viejo, peliblanco, encantador, el doctor Richard Saunders, y decidió montar con mi papá un programa que él había adelantado en otros países de África y Latinoamérica. Se llamaba Future for the Children, Futuro para la Niñez. Este gringo bueno venía cada seis meses y cuando entraba en la casa (se quedaba a dormir durante algunas semanas) yo le ponía el Himno Nacional de los Estados Unidos para recibirlo. En mi casa había un disco con los himnos más importantes del mundo, todos orquestados, desde las Barras y Estrellas y la Internacional hasta el Himno de Colombia, que era el más feo de todos, aunque en el colegio dijeran que era el segundo más bonito del mundo, después de La Marsellesa. El cuarto de huéspedes(2), en mi casa, se llamaba «el cuarto del doctor Saunders»; y las sábanas mejores de mi casa, todavía me parece verlas, unas sábanas de color azul pastel, eran «las sábanas del doctor Saunders», porque sólo se las ponían a él cuando venía. Cuando el doctor Saunders estaba se sacaba la vajilla buena, la de porcelana, las servilletas y los manteles(3) de lino bordados por mi abuela, y los cubiertos de plata(4): «la vajilla del doctor Saunders», «el mantel del doctor Saunders» y «los cubiertos del doctor Saunders». El doctor Saunders y mi papá hablaban en inglés y yo me quedaba oyéndolos, embelesado(5) en esos sonidos y palabras incomprensibles. La primera expresión que aprendí en inglés fue «it stinks», pues se la oí decir con nitidez al doctor Saunders, lo recuerdo muy bien, mientras cruzábamos el rio Medellín sobre el puente de la calle San Juan. Se la dijo con un murmullo herido de indignación a un bus que arrojaba una bocanada densa y asquerosa de humo negro exactamente a la altura de nuestras narices. –¿Qué quiere decir it stinks? –pregunté. Ellos se rieron y el doctor Saunders se excusó, porque, dijo, era una mala palabra. –Algo así como hediondo(6) –me dijo mi papá. Así aprendí dos palabras al mismo tiempo, en inglés y en español. Mi papá nos llevaba con el doctor Saunders a las barriadas más miserables de Medellín (y muchas veces sin él, cuando regresaba a su casa en Albuquerque, en Estados Unidos). Al llegar reunían a los líderes del barrio, y mi papá le servía de traductor para las propuestas de trabajo comunitario que se les hacían para mejorar sus condiciones de vida. Se juntaban en una esquina, o en la casa cural si el párroco(7) estaba de acuerdo (no a todos les gustaba este trabajo social), y les hablaba y les preguntaba muchas cosas, problemas y necesidades básicas que mi papá iba anotando en una libreta. Debían organizarse, ante todo, para conseguir por lo menos agua potable, pues los niños se morían de diarrea y desnutrición. Yo debía de tener cinco o seis años y mi papá me medía(8) con los niños de mi edad, o incluso con los mayores, para demostrarles a los líderes del barrio que algunos de sus hijos estaban flacos, muy bajitos, desnutridos, y así no iban a poder estudiar bien. No los humillaba; los incitaba a reaccionar. Medía el perímetro cefálico de los recién nacidos, lo anotaba en tablas, y tomaba fotos de los niños flacos y barrigones, con parásitos, para enseñarlas después en sus clases de la Universidad. También pedía que le mostraran los perros y los cerdos, pues si los animales estaban tan famélicos que se les veían las costillas eso quería decir que en las casas no sobraba ni un bocado y estaban pasando hambre. «Sin alimentación, ni siquiera es verdad que todos nacemos iguales, pues esos niños ya vienen al mundo con desventajas», decía. »
Héctor Abad Faciolince, El olvido que seremos, 2007

I. Compréhension du texte
1. ¿Dónde trabajaba el padre durante la semana? Contesta citando un elemento del texto.
2. ¿A qué dedicaba el padre algunos fines de semana? Cita una frase del texto.
3. ¿Quién era Richard Saunders? Cita por lo menos tres elementos del texto.
4. El narrador y su familia recibían con amabilidad a Richard Saunders. Cita cuatro elementos del texto que lo ilustran.
5. Completa:
Al narrador le fascinaba escuchar hablar a su padre con Richard Saunders porque…
6. ¿Qué hacían el padre del narrador y Saunders en las barriadas de Medellín? Enumera cinco acciones.
7. Según el padre, ¿cuál era el elemento indispensable para mejorar la vida en esas barriadas?
II. Expression personnelle
1. Haz el retrato del padre en unas doce líneas.
2. Después de la visita de Richard Saunders y del padre del narrador, dos líderes comentan lo que les dijeron estos hombres. Imagina el diálogo en unas quince líneas.
III. Traduction
Traduire depuis «También pedía…» jusqu'à «…pasando hambre».
(1)El padecimiento : el sufrimiento.
(2)El cuarto de huéspedes : la chambre d'amis.
(3)El mantel : la nappe.
(4)De plata : en argent.
(5)Embelesado : ici, bouche bée.
(6)Hediondo : de mal olor.
(7)El párroco : le prêtre, le curé.
(8)Medir : mesurer ; comparer.

Corrigé

Les conseils de l'enseignant
Ce sujet traite d'un problème contemporain important : la misère de certaines personnes et la volonté de quelques bénévoles de les sortir de cette situation précaire.
Utilisation du vocabulaire de la souffrance : el padecimiento, el sufrimiento, de la maladie : enfermedades et de la misère : miserables, se morían de diarrea y de desnutrición. Le texte s'attache aussi à décrire le docteur Saunders, donc attention au vocabulaire.
Le texte est écrit au passé (passé simple et subjonctif imparfait) donc faire attention à la concordance des temps.
I. Compréhension du texte
1. Durante la semana, el padre trabajaba en la Universidad. He aquí un elemento del texto que lo demuestra «Algunos fines de semana, como no había clase en la Universidad…» .
2. Algunos fines de semana el padre se dedicaba «a trabajar en barrios pobres de Medellín» .
3. Richard Saunders era médico. Algunos elementos del texto lo muestran: «el doctor Richard Saunders» , «el cuarto del doctor Saunders» , «las sábanas del doctor Saunders» , «la vajilla del doctor Saunders» , «el mantel del doctor Saunders» , «los cubiertos del doctor Saunders» .
4. El narrador y su familia recibían con amabilidad a Richard Saunders. Cuatro elementos del texto lo ilustran: «las sábanas mejores de mi casa […] eran "las sábanas del doctor Saunders" […] se sacaba la vajilla nueva, la de porcelana, las servilletas y los manteles de lino bordados por mi abuela, y los cubiertos de plata…».
5. Al narrador le fascinaba escuchar hablar a su padre con Richard Saunders porque fue así como aprendió palabras en inglés y en español también .
6. El padre del narrador y Saunders iban a las barriadas de Medellín para ayudar a los habitantes más pobres del barrio. El padre servía «de traductor para las propuestas de trabajo comunitario» , tomaba apuntes en cuanto a «los problemas y necesidades básicas» de los líderes del barrio. El padre y el médico «Debían organizarse, ante todo, para conseguir por los menos agua potable» para que los niños no padecieran de «diarrea y desnutrición» . Los dos hombres querían que los líderes reaccionaran frente a los problemas. Y por fin, el padre «También pedía que le mostraran los perros y los cerdos, pues si los animales estaban tan famélicos […] eso quería decir que en las casas no sobraba ni un bocado y estaban pasando hambre.» .
7. Según el padre, el elemento indispensable para mejorar la vida en esas barriadas era «conseguir por lo menos agua potable» .
II. Expression personnelle
1. El padre es un hombre generoso a quien le gustaba dedicarse a los demás y sobre todo a los más pobres. Se pasaba todos los fines de semana tratando de mejorar la vida cotidiana de los habitantes de un barrio pobre de Medellín. Y era importante para él que sus hijos supieran que existía la miseria muy cerca de donde vivían. Quería que sus hijos crecieran teniendo en cuenta las condiciones de vida de algunas personas. Es una persona altruista a quien le gustaba compartir las cosas y para quien era importante ayudar a los más necesitados. Parece ser un hombre con convicciones puesto que no vaciló en montar un programa con su amigo médico. En mi opinión, es una iniciativa vanguardista ya que el texto lo precisa «un programa que él había adelantado en otros países de África y Latinoamérica» . Bien se nota que es también un hombre acogedor ya que el doctor Saunders estaba muy bien tratado cuando iba a su casa «El cuarto del doctor, las sábanas del doctor, sacaba la vajilla buena […] los cubiertos de plata, el mantel del doctor Saunders» . Para él era fundamental que los líderes del barrio se sintieran apoyados por él y el doctor y que no se sintieran humillados. No iba a los barrios para educar a la gente sino para ayudar a todos los que lo necesitaba. Para él, era imprescindible que los más pobres que comieran más y mejor, para que pudieran un día estudiar como sus propios hijos. Es un hombre muy bueno y muy atento a las necesidades de los más pobres.
2. Después de la visita de Richard Saunders y del padre del narrador, dos líderes cuyos nombres son Pedro y Diego comentan lo que les dijeron estos hombres.
Pedro: ¿qué te parece esa idea de trabajo?
Diego: Pues pensándolo bien, creo que tienen razón y no tenemos ningún otro remedio para salir adelante de nuestra situación.
Pedro: Si, claro que si. Mañana, organizamos una reunión para explicarlo a los habitantes del pueblo. Y ya veremos. Se trata también del porvenir de nuestros hijos.
Diego: Yo quiero que mis hijos conozcan otra cosa que esta favela en la que vivimos. Quiero que mis hijos crezcan en un pueblo donde puedan vivir en condiciones normales y no en nuestras pésimas condiciones. Quiero que estudien para que puedan realizar sus sueños y que tengan una vida mejor.
Pedro: No estamos equivocados, podemos cambiar las cosas gracias a la ayuda de estos dos hombres. Somos responsables de mucha gente que cree en nosotros y confía en nosotros.
Diego: Para empezar creo que es necesario que veamos a todas las familias del pueblo y que hagamos propuestas concretas.
Pedro: Vale, estoy totalmente de acuerdo contigo. ¿Con qué empezamos?
Diego: Tenemos que saber quien necesita agua potable o no, sobre todo las familias con recién nacidos.
Pedro: Sí, y luego también haremos una lista de las familias que no tienen ningún recurso económico para que no se queden ni hambrientos ni sedientos.
Diego: Necesitamos a otros hombres para que seamos más eficaces. Conoces también a Esteban, el hombre calvo y flaco que vive en la casa que se encuentra en la esquina de la calle Ramos. Me parece que tiene hijos que podrían echarnos una mano.
Pedro: Sí, los conozco e iré a verlos mañana temprano. Luego quedamos en mi casa a las diez. ¿Vale?
Diego: Me parece muy bien. A ver si las cosas van mejorando. Por lo menos, vamos a intentarlo.
Pedro: Sí. Hasta mañana. Saluda a tu mujer y da abrazos a tus dos hijas.
Los dos hombres se fueron a su casa, ilusionados.
III. Traduction
Il demandait aussi qu'on lui montre les chiens et les porcs, car si les animaux étaient si faméliques au point qu'on leur voyait les côtes, cela voulait dire que dans les maisons il ne restait même pas un morceau et qu'ils mouraient de faim.