Carlos Pujol Leiva, Erasmus

Énoncé

Erasmus
«  El avión despegó a eso de las cuatro de la tarde. Mi madre me despidió con la típica llorera por aquel hijo que se marcha durante un año. – Ten cuidado, hijo mío, a ver si te va a pasar algo– decía con preocupación como lo haría cualquier madre, y no le faltaba razón. Las madres siempre la tienen. Para ella parecía que se acababa el mundo, para mí empezaba uno nuevo. Un mundo que se vislumbraba ante mis ojos como una gran oportunidad, donde por fin comenzaría mi independencia con veintitrés años. Un mundo lleno de posibilidades, de gente a la que conocer, de un idioma que aprender, y sobre todo, de una libertad que nunca antes había tenido. Por ese lado estaba bastante contento y me sentía un joven intrépido emprendiendo una aventura, que al principio sería dura, pero que luego estaría llena de cosas positivas. Pero por otro lado estaba triste, por dejar atrás familia, amigos y una vida en la que ya estaba totalmente acomodado. Tenía miedo a la posible soledad, a no saber adaptarme a lo nuevo, a no ser aceptado por los demás, en definitiva, de no saber empezar desde cero. Mi mirada buscaba algún cómplice dentro del avión que estuviera en mi situación. Mientras tanto, sobrevolábamos España, para pasar por Francia, hasta llegar a mi destino, Bélgica. Allí iba a pasar los siguientes nueve meses gracias a una beca(1) Erasmus. Mucho era lo que había oído sobre ella, pero de momento no tenía experiencias. Nunca había visitado a ningún amigo, ni había vivido aquel ambiente del que tantos y tantos hablaban. Bueno, en verdad ya estaba viviendo las primeras. Ese sentimiento entre el miedo y la incertidumbre, que se mezclaba con la ansiedad y la ilusión de algo nuevo y excitante en tu vida. Me detuve a pensar si me habría equivocado con la decisión que había tomado, pero debía ser valiente y saber esperar. Tener paciencia y probar. Por probar no se pierde nada. Si te sale mal, siempre te quedará tu casa y si te cae bien sólo te queda disfrutar y disfrutar, porque es una experiencia única que tiene fecha de caducidad. Por aquella época estaba estudiando Comunicación Audiovisual y me quedaban pocas asignaturas para terminar. Aquel año era para aprovecharlo, ya que los anteriores los había dedicado bastante a la carrera, y este año era especial. Intentaría aprobarlo todo, pero sobre todo debía disfrutar de la aventura. El avión aterrizó en tierras belgas. Todavía me quedaba un largo viaje desde Charleroi hasta Leuven, la ciudad donde me habían concedido la beca. Decidí coger el autobús desde el aeropuerto hasta Bruselas, aunque era un poco más caro que el tren. No había salido nunca de España por aquel entonces, pero lo primero que pude observar es que las voces españolas sobresalían por encima de otros turistas o habitantes del lugar. Después, tras viajes y más viajes por Europa, confirmé mi teoría y la de muchos otros, que tenemos como un tono más alto que los demás europeos, quizás por nuestro carácter latino, nuestra capacidad de disfrutar cada momento de la vida, o porque nuestro clima nos imprime una alegría continua en el cuerpo que en otras partes de Europa no tienen Llegué a Bruselas-midi, bajé del autobús y repetí el ritual de colgarme la mochila, y coger la bolsa de mano, casi tan pesada como el equipaje que recogí del maletero del autobús. Me introduje en la estación de tren que estaba en la acera de enfrente. El tren llegó puntual. Me senté y volví a mirar por la ventana. Las sensaciones de miedo y entusiasmo se seguían mezclando. Ahora quizá tenía más miedo. Se acercaba el momento de llegar y tendría que lidiar(2) con la soledad ya que no conocía absolutamente a nadie. Giré el cuello y vi a una chica más o menos de mi edad. Me quedé un poco aturdido porque me sorprendió la belleza de la muchacha. –¿Eres Erasmus? –Sí, voy a Leuven. Estaré allí todo el año. –Yo también voy a Leuven, así que ya tengo mi primer amiguito. Menos mal, no conozco a nadie allí. – Yo estoy igual que tú, así que ha habido suerte. –Me llamo Alba, y soy de Sevilla. ¿Tú? –Yo soy Iván, de Madrid. –Dame un par de besos, ¿no? En veinte minutos llegamos a Leuven. Al salir de la estación nuestros caminos se separaron. Por fin llegué a mi nuevo hogar. Tras repasar el escenario en el que iba a pasar los siguientes meses, subí las escaleras y me introduje en mi habitación. Tendría cerca de doce metros cuadrados y la particularidad de un lavabo dentro de ella. Los baños y las duchas estaban fuera, al final del pasillo. Me tiré en la cama, miré al techo y lancé un gran suspiro de orgullo. El primer paso estaba dado. Había salido de casa, había pasado el viaje, y ya estaba en mi cama de Leuven, tumbado y con una nueva vida por delante. Llamé a mi familia, me duché y cuando regresé del baño tenía un mensaje de Alba. Me citaba en la Grote Markt a las once de la noche, para cenar juntos, tomar algo e inaugurar la ciudad. Era curioso pensar en el hecho de que aquellos lugares tan desconocidos para mí iban a ser el escenario para una película que duraría algo más de nueve meses. Ahora todo me resultaba tan extraño pero al final de Erasmus, esas plazas y calles habrían sido mis compañeras. Esos nombres tan extraños que figuraban en las placas de las calles, con el paso del tiempo, serían nombres tan comunes como la Gran Vía, la calle de Alcalá o la plaza de España. »
Carlos Pujol Leiva, Diario de un Erasmus, 2010

I. Compréhension du texte
1. Encuentra en el texto cuatro detalles para presentar al protagonista.
2. ¿Qué efecto le produjo a la madre la noticia del viaje de su hijo? Apunta dos elementos del texto que lo indican.
3. Según el protagonista, su vida va a cambiar favorablemente. Justifícalo con cuatro detalles sacados del texto.
4. «Las sensaciones de miedo y entusiasmo se seguían mezclando». Ilustra cada una de estas sensaciones con cuatro elementos del texto.
5. Al encontrarse con Alba, el protagonista siente:
a) curiosidad;
b) admiración;
c) miedo;
d) alegría.
Elige las respuestas correctas y justifícalas con el texto.
6. Justifica la expresión del protagonista «lancé un gran suspiro de orgullo» con dos elementos del texto.
7. Los lugares van a simbolizar el éxito de su experiencia Erasmus. Encuentra en el texto los dos elementos que lo confirman.
II. Expression personnelle
Le candidat traitera obligatoirement la première question et au choix la deuxième ou la troisième question.
1. Analiza y comenta los sentimientos del protagonista a lo largo del texto en unas doce líneas.
2. Una semana después, el joven llama a su madre para contarle sus primeros días en Leuven. Imagina el diálogo entre los dos en unas doce réplicas.
3. Redacta una carta dirigida a la responsable de las relaciones internacionales de la Universidad que expresa tu motivación para obtener una beca Erasmus en unas doce líneas.
III. Traduction
1. Traduire le texte depuis «El avión despegó…» jusqu'à «…siempre la tienen» . (Séries ES, S)
2. Traduire le texte depuis «El primer paso…» jusqu'à «…plaza de España» . (Série L)
(1)Una beca : une bourse.
(2)Lidiar : luchar.

Corrigé

Les conseils de l'enseignant
Attention aux temps du passé : prétérit, imparfait, plus que parfait. Le texte utilise aussi de nombreux adjectifs tels que contento, intrépido, dura, excitante… ainsi que de nombreux adverbes : entonces, todavía, aquel, después
I. Compréhension du texte
1. El texto presenta a «un joven intrépido» de «veintitrés años» que emprende «una aventura» en Bélgica. «Allí iba a pasar los siguientes nueve meses gracias a una beca Erasmus» , «Por aquella época estaba estudiando Comunicación Audiovisual» .
2. La noticia del viaje de su hijo le produjo a la madre un efecto que suelen tener las madres. Dos elementos del texto lo indican «Mi madre me despidió con la típica llorera por aquel hijo que se marcha durante un año» , «Ten cuidado […] decía con preocupación como lo haría cualquier madre» .
3. Según el protagonista, su vida va a cambiar favorablemente. Cuatro detalles del texto lo muestran: «por fin comenzaría mi independencia» , «Un mundo lleno de posibilidades, de gente a la que conocer, de un idioma que aprender, y sobre todo, de una libertad que nunca antes había tenido» .
4. «Las sensaciones de miedo y entusiasmo se seguían mezclando» . Cada una de estas sensaciones están ilustradas con los elementos siguientes del texto: «estaba bastante contento […] Pero por otro lado estaba triste» , «Ese sentimiento entre el miedo y la incertidumbre, que se mezclaba con la ansiedad y la ilusión de algo nuevo y excitante en tu vida» , «Me detuve a pensar si me habría equivocado con la decisión que había tomado» , «si te cae bien sólo te queda disfrutar y disfrutar» , «Aquel año era para aprovecharlo» , «Ahora quizá tenía más miedo» .
5. Al encontrarse con Alba, el protagonista siente admiración, «Me quedé un poco aturdido porque me sorprendió la belleza de la muchacha» y siente alegría «Yo estoy igual que tú, así que ha habido suerte» .
6. Los dos elementos siguientes del texto justifican la expresión del protagonista «lancé un gran suspiro de orgullo» : «El primer paso estaba dado» , «Había salido de casa, había pasado el viaje, y ya estaba en mi cama de Leuven, tumbado» .
7. Los lugares van a simbolizar el éxito de su experiencia Erasmus. Dos elementos lo confirman: «Era curioso pensar en el hecho de que aquellos lugares tan desconocidos para mí iban a ser el escenario para una película que duraría algo más de nueve meses» , «Esos nombres tan extraños que figuraban en las placas de las calles, con el paso del tiempo, serían nombres tan comunes como la Gran Vía, la calle de Alcalá o la plaza de España» .
II. Expression personnelle
1. A lo largo del texto, los sentimientos del protagonista son confusos. Hay una mezcla de miedo y de entusiasmo frente a la nueva aventura que le espera. Para él, es una oportunidad que quiere vivir sin remordimientos, es «Un mundo lleno de posibilidades» de las que quiere disfrutar. Pero no es tan fácil ya que pasa de una vida acomodada a otra en la que tendrá que arreglárselas para salir adelante, sin su familia, sin sus amigos. Duda de su facultad de adaptación a una situación totalmente nueva para él, «estaba triste por dejar atrás familia, amigos» , «Tenía miedo a la posible soledad, a no saber adaptarme a lo nuevo, a no ser aceptado por los demás, en definitiva, de no saber empezar desde cero» .
Lo evidente es que el joven no es nostálgico porque considera que es una experiencia interesante aunque esta nueva vida esté llena de incógnitas «sentimiento entre el miedo y la incertidumbre» , «la ilusión de algo nuevo y excitante» . El joven no sabe lo que siente, es una mezcla de temor, de alegría (porque es la primera vez que sale de España) y de dudas porque no está totalmente convencido de que ha tomado la buena decisión «Me detuve a pensar si me habría equivocado» . Lo que quiere más que nada es intentarlo ya que hay dos soluciones: conseguir o fracasar pero «Por probar no se pierde nada» .
Al final del texto, notamos que el joven se siente más a gusto cuando se encuentra en su habitación, es como si ya supiera que no puede dar marcha atrás puesto que tiene «una nueva vida por delante» . Ya había simpatizado con una chica con la que había quedado en uno de los lugares de la ciudad «Me citaba en la Grote Markt a las once de la noche.» e iba a familiarizarse con la ciudad. Una vida diferente estaba empezando llena de sorpresas y de situaciones inesperadas.
2. Una semana después, el joven llama a su madre para contarle sus primeros días en Leuven.
–Hola hijo, ¿qué tal estás?
–¡De maravilla mamá! Estoy viviendo algo increíble. Me llevo muy bien con mis compañeros, todos somos muy solidarios. Me encanta la ciudad de Leuven y los belgas son encantadores. Te juro que me apaño muy bien.
–Me alegro por ti porque estaba bastante preocupada. Es la primera vez que te vas de casa y no tenía ni idea de cómo ibas a arreglártelas. Por aquí, te echamos mucho de menos.
–Os extraño también… Pero ésto es una experiencia única. Existe una mezcla de culturas, se habla inglés, francés, español, italiano y todos nos entendemos perfectamente. Es algo que recomiendo a todos porque es una buena escuela de vida.
–Te siento entusiasta y… contento…
–Lo estsoy. No lamento haberlo hecho. Oye mamá, quiero que sepas que me han propuesto un pequeño curro. Voy a trabajar como camarero en uno de los bares más importantes de la Plaza Mayor de Leuven. Son solo unas horas, dos días por semana. Ganaré un poco de pasta y podré pagarme una ida y vuelta para casa durante las vacaciones.
–¡Qué ilusión! ¡Ojalá puedas conseguirlo y volver para el cumpleaños de tu abuela!
–Haré todo lo que pueda, te lo prometo. También depende de las fechas de los exámenes. Tengo que aprobar todas las asignaturas para conseguir el diploma. Empezamos el mes que viene y las últimas pruebas están previstas en diciembre.
–Haz lo que puedas cariño. Avísanos cuando tengas los billetes.Voy a ver a tu abuela para tranquilizarla ya que ella también estaba preocupada por ti. Ya sabes como es y cuánto te quiere. Eres el niño de sus ojos.
–Abrázala y dile que me encuentro bien. Díle que estoy volviéndome independiente y que me gusta la vida que llevo.
–Vale, se lo diré y se lo comentaré todo. Te tengo que dejar porque me voy al trabajo. Mil besos para ti. Te quiero hijo.
–Gracias Mamá. Yo también te quiero. Un abrazo fuerte.
3. He aquí la carta dirigida a la responsable de las relaciones internacionales de la Universidad que expresa mi motivación para obtener una beca Erasmus.
Distinguida Señora,
Titular de un Diploma de Técnico Superior en gestión de PYMES, ya he efectuado algunos meses de prácticas en la empresa Gutierrez S. A de Madrid. Actualmente en licenciatura de Ventas al por mayor y al internacional, quisiera desarrollar mis conocimientos culturales y lingüísticos en español. Con la presente, me es grato solicitarla una cita a fin de conseguir una beca Erasmus. Gracias a esta ayuda, me gustaría irme a la Universidad de Valencia para adquirir una experiencia en el extranjero. Soy una estudiante animada, entusiasta a quien le encantaría vivir una experiencia única. También tengo una fuerte capacidad de adaptación a diferentes entornos sociales y culturales.
Las personas con las que trabajé durante las varias prácticas hechas en el marco de mis estudios dicen de mí que soy dinámica, seria, organizada, cualidades que me parecen necesarias en la vida profesional como en la vida privada y social. Para mí, la beca Erasmus sería una gran oportunidad. Sería también la ocasión de adquirir conocimientos en un país que me gusta por su ambiente, por su forma de vivir y su cultura. Estoy dispuesta a dejar a mi familia, a mis amigos durante estos nueve meses porque estoy consciente de que vale la pena vivir tal aventura.
Deseo que mi solicitud sea de su interés. Me pongo a su disposición para una pronta entrevista en la que podré exponerle mis motivaciones.
Le saludo muy atentamente.
Señorita Casios
III. Traduction
1. L'avion décolla vers 16 heures. Ma mère me dit au revoir avec les pleurs habituels versés pour ce fils qui part pendant un an.
– Fais attention, mon fils, voyons, s'il t'arrivait quelque chose, disait-elle avec inquiétude comme le ferait n'importe quelle mère, et elle n'avait pas tort. Les mères ont toujours raison.
2. Le premier pas était fait. J'étais sorti de chez moi, le voyage était passé et j'étais déjà sur mon lit de Leuven, allongé et avec une nouvelle vie devant moi. J'ai appelé ma famille, je me suis douché et quand je suis revenu de la salle de bains, j'avais un mesage d'Alba. Elle me donnait rendez-vous à la Grote Markt à 23 heures, pour dîner ensemble, boire quelque chose et découvrir pour la première fois la ville. Il était curieux de penser que ces endroits-là, si inconnus pour moi, allaient être le théâtre d'un film qui durerait plus de neuf mois. Aujourd'hui tout me semblait si étrange mais à la fin de mon Erasmus, ces places et rues seraient devenues familières. Ces noms si étranges qui figuraient sur les plaques des rues, avec le temps, seraient des noms aussi communs que la Gran Vía, la calle de Alcalá ou la plaza de España.