Texte d'Edward Rosset

Énoncé

Cruzar el estrecho de Gibraltar
« El perfil oscuro de la costa se iba haciendo cada vez más nítido. José miró a su altrededor. En la zodiac se agazapaban veintisiete personas, la mayoría marroquíes, pero también había nueve subsaharianos, entre ellos, dos mujeres. Todos reflejaban el miedo en su rostro. Sabían que muchos de ellos serían atrapados por la Guardia Civil y que, al menos, a los marroquíes los repatriarían. Más adelante, por supuesto, lo volverían a intentar, hasta que en una de las ocasiones consiguieran pasar sin ser vistos. Por su parte, los subsaharianos habían sido aleccionados para no decir de dónde eran. Así no podrían repatriarles. Según contaban, la Guardia Civil los solía tener en cuarentena algún tiempo, y en la mayoría de los casos, les daban una orden de expulsión, pero sin poder llevarla a cabo. Después, les dejaban libres para deambular por el país, aunque, eso sí, sin opción a conseguir un trabajo al carecer(1) de permiso de residencia. El otro tipo de emigrantes que no pasaban por Marruecos eran los sudamericanos, entre los que podría contarse él. Generalmente, estos emigrantes viajaban en avión, entrando como turistas con un billete de ida y vuelta, sin llegar a utilizar este último. Su situación, claro está, era irregular y podían pasar años antes de que consiguieran regularizar sus papeles. Alguien le había asegurado que los cubanos gozaban de un régimen especial, como refugiados políticos, a causa de la dictadura comunista de Fidel Castro. En la mayoría de los casos, les concedían un permiso temporal de residencia. Eso era una buena noticia para él, si era verdad… Ya se distinguía la playa. Era una interminable costa arenosa. Se palpó el bolsillo. Había comprado una pequeña guía de bolsillo del sur de España, así que en todo momento sabría dónde estaba. De todas formas, había memorizado el recorrido, pueblos y ciudades que se encontraría en el camino: Tarifa, Algeciras, Marbella, Málaga. Con un golpe seco, la zodiac varó en la arena(2). Rápidamente, los veintisiete ocupantes saltaron a tierra y treparon(3) por las laderas vecinas en desbandada. Tenían que esconderse de la Guardia Civil. No tardarían en llegar a buscarles, al menos, si les habían localizado en el radar. Cuando amaneció llevaba siete horas caminando y estaba agotado. Buscó un lugar protegido y se tumbó a descansar. Abrió la bolsa y sacó pan, queso y dátiles. Bebió agua de una botella de plástico. Al poco rato, le despertó el ruido de un motor. Desde su escondite(4) vio que eran tres jeeps de la Guardia Civil. Todos ellos venían repletos de emigrantes. José reconoció a varios que habían viajado con él: unos marroquíes y otros subsaharianos. Pensó que él podía haber estado entre ellos. ¿Qué les harían?, ¿repatriarían a los marroquíes, como le habían asegurado ?, ¿y a los otros?, ¿les dejarían libres para que se buscaran la vida ?, ¿y él ?, ¿qué harían con él si se presentaba a la Guardia Civil, o solicitaba permiso de trabajo y residencia ? »
Edward Rosset, Emigrantes, 2006

I. Compréhension du texte
1.  ¿Dónde está José al principio del relato ?
2. Sin comentar, cita la frase que indica quiénes son las personas que viajan con él.
3. 
¿Cuál de estas afirmaciones es exacta ?
a) José es español.
b) José es marroquí.
c) José es subsahariano.
d) José es latinoamericano.
Elige la respuesta correcta.
4. 
¿A dónde va José ?
a) A Cuba.
b) A España.
c) A Marruecos.
Elige la respuesta correcta. Sin comentar, apunta dos frases que lo muestran.
5. Apunta tres elementos que evidencian las dificultades de la llegada.
6. Apunta la frase que revela las preocupaciones de José en cuanto a su porvenir.
II. Expression personnelle
Le candidat traitera, au choix, une seule des deux questions suivantes.
1. Analiza y comenta la determinación de los emigrantes a lo largo del texto. (15 líneas)
Ou
2. Di lo que sabes a propósito de la realidad evocada en este texto (motivos, condiciones, consecuencias…). (15 líneas)
III. Traduction
Traduire depuis «Alguien le había asegurado… » jusqu'à « …residencia.».
(1) Al carecer : carecer de : manquer de.
(2) Varó en la arena : s'échoua sur le sable.
(3) Trepar : grimper, escalader.
(4) Un escondite : une cachette.

Corrigé

I. Compréhension du texte
1. Al principio del texto, José está en un buque con más de veinte personas, acurrucándose los unos contra los otros «se agazapaban veintisiete personas». Todos eran emigrantes.
2. Todos son de nacionalidad diferente, algunos eran de Marruecos «la mayoría marroquíes», otros eran «subsaharianos» y también encontrábamos a «sudamericanos». José era cubano.
3. José es latinoamericano.
4. José va a España. Dos frases lo muestran: «el otro tipo de emigrantes que no pasaban por Marruecos eran los sudamericanos, entre los que podría contarse él», «De todas formas, había memorizado el recorrido, pueblos y ciudades que se encontraría en el camino: Tarifa, Algeciras, Marbella, Málaga».
5. El texto pone de relieve varios elementos que evidencian las dificultades de la llegada. Primero, «tenían que esconderse» porque a cada momento, la Guardia Civil podía detenerlos. Luego, el texto pone de realce el camino muy largo que tenía que recorrer José para llegar a destino «llevaba siete horas caminando y estaba agotado» sin que nadie le pillara «buscó un lugar protegido y se tumbó a descansar». Estaba totalmente extenuado.
6. La frase o más bien dicho la pregunta «¿y él, qué harían con él si se presentaba a la Guardia Civil, o solicitaba permiso de trabajo y residencia?» revela las preocupaciones de José en cuanto a su porvenir.
II. Expression personnelle
1. Bien se ve a lo largo del texto la determinación de los emigrantes. Lo que llama la atención es que todos estaban conscientes de los riesgos «sabían que muchos de ellos serían atrapados» y a pesar de todo seguían jugándose el todo por el todo. Se empeñaban en conseguir su meta coste lo que coste «más adelante, por supuesto, lo volverían a intentar, hasta que en una de los ocasiones consiguieran pasar sin ser vistos». Querían más que todo realizar el sueño de una vida mejor de la que vivían en su país.
Algunos seguían una enseñanza particular para no revelar de dónde venían «habían sido aleccionados».
Este modo de obrar era una oportunidad para quedarse en el país pero no tenían derecho para alquilar un techo y por consiguiente no encontraban trabajo «les dejaban libres para deambular por el país, aunque eso sí, sin opción a conseguir un trabajo al carecer de permiso de residencia». Tenían muchas esperanzas.
No se desanimaban frente a la torpeza administrativa y tenían que ser pacientes «podían pasar años antes de que consiguieran regularizar sus papeles».
Hay que añadir el valor de estos hombres y de estas mujeres porque estaban dispuestos a caminar durante horas para llegar a destino. Era una camino difícil y sembrado de obstáculos «treparon por las laderas», «tenían que esconderse de la Guardia Civil», «llevaba siete horas caminando».
La determinación de estos hombres es ejemplar. Por desgracia, hoy en día muchos emigrantes se pasan tiempo esperando el momento en que estarán a punto de llegar a España, por ejemplo. Cuando lo logran, no experimentan un sentimiento de satisfacción porque aún saben que les quedará por hacer para conseguir sus objetivos.
2. El texto evoca una realidad que sigue existiendo. Estos hombres, estas mujeres y niños sueñan con ir adonde les lleva su deseo de vivir una vida mejor. Lo que quieren es una estabilidad, un lugar donde envejecer, compartir piso con su familia y conseguir un trabajo. Los motivos por los que se van de su país es la vida precaria que no soportan porque no viven sino que se contentan con sobrevivir. Todos están en busca de un futuro pero para algunos es una aventura muy difícil. A veces es un infierno.
Como lo subraya el texto, la mayoría entra a España, a Canarias en cayuco, inundado de extranjeros. A veces, el barco está casi fuera de uso. No hay nada de comer, ni de beber para nadie. Tienen que aguantar las sacudidas del cayuco provocadas por el oleaje importante. La vida de todos estos hombres corre peligro. En estos momentos, no hay que perder los nervios. Tienen que quedarse tranquilos, y aún tener un buen sentido de supervivencia. Algunos acaban hundiéndose en el mar, no sobreviven al viaje mientras que otros consiguen llegar pero están totalmente agotados.
Cuando llegan a destino, tienen que enfrentarse a otros problemas tan graves como los que acabamos de comentar. Tienen que conseguir los papeles para arraigarse en el país. Primero, deben recibir una autorización para poder trabajar y luego conseguir un permiso de residencia. Hoy en día, resulta difícil integrarse en un país a causa del proceso de regularización porque no se aplican muchas de las medidas en el reglamento llamado «el reglamento de extranjería» (aprobado el 30 de diciembre de 2004).
Nadie sabe entonces lo que pasa con los extranjeros sin papeles. Cuando logran realizar su sueño, empiezan una nueva vida y por lo contrario, cuando no lo consiguen, viven un infierno.
III. Traduction
Quelqu'un lui avait assuré que les Cubains jouissaient d'un régime spécial, en tant que réfugiés politiques, à cause de la dictature communiste de Fidel Castro. Dans la majorité des cas, on leur concédait un permis temporaire de résidence.